Burnout

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¿Qué es el burnout? ¿Cuáles son los síntomas del burnout? ¿Existen formas de prevención para el burnout? Muchas personas se cuestionan constantemente sobre el burnout. Sepa, en primer lugar, que el burnout, que es un término en inglés, se refiere a un agotamiento profesional.

Y según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se caracteriza por «un sentimiento de fatiga intensa, pérdida de control e incapacidad para lograr resultados concretos en el trabajo».

Estado de agotamiento, sobrecarga física, sobrecarga emocional, sobrecarga mental e intelectual relacionada con un deterioro en la relación de una persona con su trabajo, el burnout afecta a todas las profesiones que requieren un compromiso profesional intenso.

Este afecta tanto a hombres como a mujeres y ocupa el segundo lugar en las afecciones de origen profesional. El burnout es un estado mental que acecha a muchos empleados. ¿Qué hacer cuando se piensa que se está afectado? Le proporcionamos todo lo que necesita saber sobre el burnout a través de este artículo.

¿Cuáles son las causas del burnout?

Cabe decir que desde el punto de vista biológico, los expertos aún no logran dar una explicación perfecta sobre lo que lleva al agotamiento profesional (burnout). Sin embargo, se han identificado algunos factores.

Estos son: estar sobrecargado en el trabajo, carecer de control sobre su trabajo, ser poco recompensado o reconocido, sufrir presión para trabajar más rápido, sufrir inequidad, recibir demandas contradictorias, enfrentarse a objetivos poco claros, enfrentar un conflicto de valores, disponer de recursos insuficientes o desalineados con los objetivos exigidos, sufrir inseguridad laboral, etc.

Es importante mencionar que el burnout afecta más a las personas que están altamente comprometidas en el ejercicio de su función, es decir, el trabajo. La profesión de estas personas muy comprometidas en el trabajo y el sentido que dan a la realización de las diferentes tareas relacionadas con él son sus fuentes de motivación.

En general, todas las personas que atraviesan un período de agotamiento (burnout) están en una situación de estrés crónico. Esto es un factor importante de vulnerabilidad. Confrontados a una carga de trabajo alta, la mayoría de estas personas que viven un período de agotamiento profesional también están sometidas a otras fuentes de tensión:

  • La falta de autonomía: no participan en ninguna o en pocas decisiones relacionadas con su tarea.
  • El desequilibrio entre los esfuerzos realizados y el reconocimiento obtenido por parte del empleador o del superior inmediato (salario, estima, respeto, etc.).
  • El bajo apoyo social: con el superior o entre colegas.
  • La comunicación insuficiente: de la dirección a los empleados, sobre la visión y organización de la empresa.

En general, las personas propensas a la inestabilidad emocional o de carácter concienzudo estarían expuestas al agotamiento profesional. El síndrome del burnout proviene del encuentro entre una persona y una situación laboral degradada.

Por lo tanto, no se debe considerar este estado mental como una «enfermedad del luchador», que es una consecuencia inevitable de un compromiso demasiado intenso de una persona en el trabajo.

¿Cuáles son los síntomas del burnout?

El burnout se considera como la fase final de un proceso en el cual el estrés se ha vuelto demasiado poderoso. Si el estrés y la fatiga son los mayores signos de un agotamiento físico, hay otros síntomas.

Es bueno reconocer los síntomas del sobreesfuerzo para reaccionar lo antes posible. Depende de cada uno de nosotros aprender a reconocer estos diferentes tipos de síntomas para desacelerar y buscar ayuda. Existen numerosos síntomas del burnout. Estos se presentan en el plano psicológico así como en el plano físico.

  • Los síntomas físicos

En el plano físico, podrá observar los siguientes signos:

  • El sueño perturbado
  • Los problemas cutáneos
  • La pérdida o aumento de peso
  • Las infecciones más frecuentes (resfriado, gripe, otitis, sinusitis, etc.)
  • La fatiga persistente
  • A veces, dolores, según las fragilidades individuales: dolores de espalda, dolores musculares, migrañas, etc.
  • Los problemas digestivos, úlceras gástricas
  • Los restos
  • La presión arterial
  • La depresión
  • Los síntomas psicológicos

En el plano psicológico, notará los siguientes signos:

  • La disminución de la confianza en uno mismo
  • La ansiedad, inquietud e inseguridad
  • La dificultad para concentrarse
  • Las pérdidas de memoria
  • La dificultad para ejercer un buen juicio
  • La indecisión, la confusión
  • Los pensamientos suicidas, en los casos más graves
  • La desmotivación constante con respecto al trabajo
  • La irritabilidad marcada, enfados espontáneos, llantos frecuentes
  • La actitud cínica y el sentimiento de frustración
  • El sentimiento de ser incompetente
  • El deseo de aislarse
  • El sentimiento de fracaso

Burnout familiar: ¿qué es?

Se refiere a la relación padre-hijo. Se habla de burnout familiar cuando todos los miembros de la familia están bajo presión y nada va bien de manera adecuada. Calificado como un malestar psicológico, desequilibra la relación familiar y cada miembro de la familia parece insoportable para el otro.

También se observa una falta de comunicación en el núcleo familiar o un diálogo agresivo. Varios factores pueden ser la causa del burnout familiar. Estos son, por ejemplo, las relaciones conflictivas dentro de la familia y las dificultades conyugales, dificultades económicas, aspectos profesionales, etc.

Estos diferentes factores que generan cierta presión sobre los padres, hacen que su vida cotidiana sea estresante y complicada. Entonces, ellos descargan su frustración sobre los niños. En el caso de los niños, esta presión puede tener su origen en la escuela (éxito escolar, competencia, acoso, violencia, etc.).

Por tanto, existen síntomas relacionados con el burnout familiar. Estos aparecen tanto en los padres como en los niños. Se podrían mencionar: trastornos del apetito, trastornos del sueño, fobia escolar, dificultades de aprendizaje, trastornos de la memoria, adicción al tabaco, alcohol o cafeína, falta de concentración, pérdida de peso o aumento de peso, actitud negativa, etc.

¿Cómo prevenir y evitar el burnout?

Todos buscamos obtener resultados satisfactorios cuando realizamos una o varias tareas. Pero también hay que saber que, al querer ser perfectos, nos agotamos.

Necesitamos luchar contra el burnout en nuestra vida, ya que vivirlo es estar sometido a varios efectos que son perjudiciales para nosotros tanto en el plano físico como psicológico. ¿Cómo evitar el burnout en su vida cotidiana?

Aquí tiene algunas sugerencias que pueden ayudarle a enfrentar el burnout:

  1. Limitar la culpa

A veces, buscamos la perfección para evitar la culpa u otros sentimientos negativos. La perfección se convierte en nuestro refugio para no enfrentarnos a ciertas verdades de la vida. Por eso, entender que la culpa es inevitable nos da la posibilidad de optar por lo que realmente es importante para nosotros. Así, podremos ganar en eficacia y calma.

  1. Ser benevolente consigo mismo

En ciertas situaciones de nuestra vida, a veces somos más exigentes con nosotros mismos que con los demás. Agotados por la realización de ciertas tareas, intentamos ser aún más eficaces ejerciendo una cierta presión sobre nosotros mismos. Cuando nuestro cuerpo, nuestro nivel intelectual o mental está agotado, debemos ser capaces de reconocerlo.

  1. Aprender a equivocarse

Tomar conciencia de su miedo a hacerlo mal, aceptarlo, relativizarlo, es ya actuar con más ligereza. Y disminuir el riesgo de implosionar bajo el estrés acumulado.

  1. Saber vivir el momento presente

Debemos intentar hacer las cosas con todos nuestros sentidos, tomando conciencia de lo que sucede en nuestro cuerpo y en nuestra mente. Debemos saber que a menudo es imposible para nosotros hacer siempre lo que nos gusta. Porque estamos sometidos a diferentes restricciones de la vida.

Así, debemos ser atentos a lo que sentimos dentro de nosotros y eso nos permitirá reequilibrar las cosas fácilmente y evitar encadenar acciones como un robot. Aprendamos a decir no a las cosas que no son agradables ni justas para nosotros.

  1. Responder a nuestras prioridades

Es posible para cada uno de nosotros entregarse por completo a la realización de nuestras diferentes tareas durante un período determinado y luego dar prioridad a nuestra pareja o a nuestra familia en otro momento de nuestra vida. Y viceversa.

  1. Estar en movimiento

Siendo un ser humano, nuestro organismo evoluciona con el paso del tiempo. Por lo tanto, no puede mantener la misma capacidad de eficacia. Debemos ser capaces de reaccionar según nuestro organismo en el desempeño de nuestras diferentes tareas diarias.

  1. Confiar en uno mismo

Está bien escuchar los diferentes consejos de los demás. Pero, es aún más accesible escuchar la pequeña voz que está dentro de nosotros mismos. Saber que lo que es bueno para otros no necesariamente es bueno para nosotros.

Además de estas diferentes ideas para evitar el burnout, debemos ser capaces de evitar los estimulantes (tabaco, alcohol, cafeína), tomar verdaderos descansos y vacaciones, y hacer agradable nuestro entorno laboral (agregando una planta, fotos de los que amamos, una lámpara bonita, etc.)

  1. Tomar conciencia de los estereotipos

A menudo es importante preguntarse: ¿Es esto justo y útil para mí? ¿Es exactamente lo que quiero? Antes de comprometerse en cualquier actividad. Porque oponerse a los prejuicios y dictados no es cosa sencilla, pero a veces vale la pena.

  1. Dudar de las frases que comienzan con «debo» o «tengo que»

Saber clasificar las diferentes prioridades de su vida parte de una buena intención. Pero, a veces tomamos la decisión de clasificar las actividades «deberes» por delante de las actividades «placeres». Olvidando lo que realmente es importante para nosotros.

Cuando nos damos cuenta de nuestro error, ya estamos agotados, vacíos de nuestras emociones y capacidad de reflexión. Sepa que, para que nuestra vida tenga sentido, es necesario el placer.

  1. Buscar apoyo

A menudo es imposible para nosotros reaccionar ante todas las diferentes tareas que la vida nos impone. No debemos dudar en pedir ayuda cuando sea necesario.

¿Qué hacer en caso de burnout?

Para salir del burnout, lo primero que se debe hacer es dejar de trabajar. Y luego buscar ayuda para tratar el burnout. Se recomienda una terapia de estilo cognitivo-conductual. El psicólogo puede ser un apoyo importante para determinar las razones del agotamiento profesional.

Siendo también un coach anti-burnout, brindará su ayuda a través de ciertos ejercicios y consejos. Para una recuperación efectiva y rápida, es bueno hacer un retorno a uno mismo, para evaluar sus aspiraciones profesionales profundas y sus límites.

Por lo tanto, debe reconocer sus áreas de preferencia y fijarse objetivos alcanzables. En algunos casos de burnout, pero no necesariamente, también se prescribirán antidepresivos, ansiolíticos o somníferos, por un tiempo más o menos largo. Tratar el burnout también implica asistir a sesiones de coaching anti-burnout realizadas por un terapeuta o psicólogo. Debe restablecer el diálogo con su entorno, reaprender el trabajo en equipo y las relaciones con sus colaboradores.

También debe cuidar de sí mismo, manteniendo su equilibrio mental y físico intacto, equilibrando trabajo y vida privada, para recuperar la alegría de vivir. Cuídese a sí mismo sin descuidar su vida cotidiana fuera del trabajo.

Tratamiento del burnout

¿Cómo curar un burnout? Aunque el burnout no se considera una enfermedad mental distinta por los principales instrumentos de diagnóstico, existen tratamientos específicos para sanar de un burnout.

Una vez que note ciertos síntomas del burnout o que un diagnóstico lo confirme, es importante proceder lo antes posible al tratamiento del burnout. De la misma manera que los diferentes síntomas de una enfermedad mental no pueden desaparecer por sí solos, lo mismo ocurre con el burnout.

El tratamiento del burnout consiste en reducir el estrés y también en aprender nuevos hábitos que contribuyan a desarrollar mayor resistencia. Por lo tanto, es un tratamiento que tiene como objetivo combatir el burnout actual y crear nuevos hábitos positivos.

El tratamiento del burnout se realiza en diferentes etapas. Estas etapas contienen diversas técnicas y formas de tratamiento, que en general tienen el mismo objetivo y funcionan según el mismo esquema. Curarse de un burnout significa seguir estas diferentes etapas de tratamiento.

Primera etapa de un tratamiento de burnout: consiste en proporcionarle más información sobre el burnout, con el fin de permitirle identificar estos síntomas en tiempo real y también conocer mejor su situación actual. Aunque esta primera etapa no se considera un diagnóstico, es una fase muy importante, ya que le enseña a conocer y entender mejor su situación actual.

Segunda etapa de un tratamiento de burnout: siendo la continuación de la primera etapa, los síntomas se definen, por lo que es posible trabajar en los problemas y encontrar soluciones. Al estar frente a un terapeuta, psicólogo o psicoterapeuta, notará cuándo experimenta menos estrés y tratará de poner en práctica este conocimiento para disminuir su nivel de estrés general.

Por lo tanto, son varias sesiones de terapia y coaching anti-burnout, para cambiar sus hábitos y reducir de manera duradera su estrés. Durante estas diferentes sesiones de tratamiento del burnout, es posible que poco a poco comience a hacer cosas nuevamente y retome una actividad de manera activa. Esto solo podrá hacerse si ha adquirido nuevas percepciones. De lo contrario, corre el riesgo de recaer.

Más allá de los remedios tradicionales para el tratamiento del burnout, existen ahora nuevas formas de tratamiento del burnout. Puede evitar desplazamientos o largas esperas, siguiendo programas en línea que le ayudarán a luchar contra los problemas mentales.

Particularmente cuando el paciente presenta síntomas relacionados con la depresión y no está dispuesto a realizar un trabajo terapéutico, el médico tratante puede considerar una terapia medicamentosa. Este, entonces, prescribe al paciente medicamentos antidepresivos.

Es importante seguir los consejos de su médico sobre la dosificación de los medicamentos, ya que estos podrían tener efectos secundarios muy peligrosos en el funcionamiento de su organismo.

¿Cómo retomar el trabajo después de un burnout?

Nunca es fácil gestionar su regreso después de un largo período de ausencia. ¿Cómo evitar cometer los mismos errores? ¿Cómo recuperar su lugar? Realmente tiene que reorganizarse para evitar sufrir otro caso de burnout. Le ayudamos a retomar su trabajo después de un burnout con estas diferentes ideas:

  1. Asegurarse de estar completamente recuperado físicamente

El burnout se manifiesta en una persona según varios grados. Presentando síntomas físicos y psicológicos, es muy importante descansar. Debe permitir que su cuerpo y su mente recuperen todas sus facultades antes de volver al trabajo.

  1. Hacerse las preguntas correctas

Hacer un balance de su vida profesional también es importante al retomar su trabajo. ¿No es su entorno laboral una causa de la situación de burnout que ha vivido?

¿Todavía tiene entusiasmo por su trabajo? ¿Desea volver a trabajar en la misma empresa? ¿Desea una formación para evolucionar en su profesión? Es importante que una persona defina bien sus ambiciones. Y esto nos permite organizarnos mejor y evitar ciertos vicios de la vida.

  1. Buscar acompañamiento

Retomar un trabajo después de haber vivido un momento de agotamiento profesional es una etapa muy difícil para muchas personas. Por lo tanto, es un momento muy violento que puede hacer tambalear incluso a los más fuertes en la esfera profesional y personal.

Por eso, estas personas necesitan ser acompañadas en su regreso al trabajo. Necesitan recuperar su eficacia y confianza en sí mismos. Este regreso representa para ellos un nuevo capítulo profesional.

  1. Saber decir no

Debe saber que es imposible para usted tener al retomar su trabajo las mismas capacidades laborales que antes. Por eso, es importante que acepte sus propios límites. No debe tener miedo de expresarse ante una tarea que no podrá cumplir.

  1. Establecer reglas con su empleador

El regreso al trabajo debe hacerse de manera progresiva. Para un mejor entendimiento con su empleador, sería conveniente ver a un médico de trabajo y solicitar una evaluación psicológica que se transmitirá a la dirección de recursos humanos.

  1. Modificar su relación con el trabajo

Al salir de un momento de burnout, debe estar atento a sus necesidades y no volver a cometer los mismos errores. Aunque el trabajo es importante, evite sacrificar su salud. Realice, por ejemplo, sus tareas durante las horas de trabajo, tome verdaderos descansos para el almuerzo, evite sacrificar sus vacaciones, bajo el pretexto de que teme ser enterrado bajo los informes al regresar, etc.

  1. Saber escucharse

En general, todos los trabajadores deberían tomarse tiempo para sí mismos, con o sin burnout. Es importante mantenerse conectado con uno mismo. Dedique algo de tiempo de su vida a momentos de relajación, como el deporte, la meditación, los viajes, una actividad artística, etc.

Después de un burnout, se puede detectar rápidamente un estado de estrés. Y cuando esto ocurre, es necesario detenerse automáticamente para encontrar la causa. Debemos saber que la salud no tiene precio, así que debemos organizarnos en nuestra vida laboral.

Sobre el Autor

Gérard Dubois

Gérard vive en un pueblo tranquilo cerca de Lyon y suele escribir por las noches. Se enfoca en desacelerar y apreciar las cosas simples de la vida. A menudo reflexiona sobre la naturaleza, los rituales diarios y el paso del tiempo.