Cómo luchar contra la procrastinación

Cómo luchar contra la procrastinación

Cómo luchar contra la procrastinación

La procrastinación es el hábito de una persona de posponer actividades o tareas prioritarias y reemplazarlas por actividades de menor importancia. Esta conducta puede manifestarse en el trabajo, el deporte, los estudios, el emprendimiento, etc.

Al enfrentarse a la realización de una tarea o actividad determinada, el procrastinador encontrará un montón de razones para no comenzar de inmediato. Esta actitud puede ser un signo de un trastorno psicológico subyacente, aunque no se puede afirmar al 100%.

Todo el mundo, en algún momento de su vida, tiende a posponer para mañana lo que se puede hacer hoy. A veces, es un hábito difícil de romper para algunas personas que padecen de procrastinación. ¿Cómo luchar contra la procrastinación?

¿Cuáles son las causas de la procrastinación?

Las causas de la procrastinación son, en general, psicológicas. Estas están relacionadas con dificultades cognitivas y/o rasgos de personalidad. La procrastinación también se explica en parte por genes y neurobiología. Aquí hay algunas de estas causas:

  • El miedo al fracaso

Esta es una de las principales causas de la procrastinación. Quien lo manifiesta a menudo teme no estar a la altura de las diversas tareas o actividades que se le encomiendan. Por esta razón, no deja de posponer su ejecución.

Por lo tanto, es una persona que rara vez está satisfecha con su trabajo o su vida. Siempre encontrará que podría hacerlo mejor. Se dirá que también es una persona perfeccionista, que no admite que tiene miedo a fracasar.

  • El miedo a perder el control

Este es otro motivo que causa la manifestación del hábito de procrastinación en un individuo. Este último quiere tener el poder de decisión sobre las tareas o actividades a realizar. Para él, es su prerrogativa decidir cuándo y cómo llevar a cabo estas diversas tareas o actividades.

  • Falta de motivación

Esto también puede explicar la procrastinación en un individuo. Porque, si no se ve la utilidad de una tarea, o si no se anticipa un placer inmediato, es difícil pasar a la acción.

  • Dificultades de concentración

Esta es también una de las razones que puede justificar la procrastinación. Se observa más en personas que sufren de TDA/H (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad).

Procrastinación crónica

La procrastinación crónica es evidentemente la manifestación de una ansiedad o inquietud profunda. Tener un hábito de procrastinación crónica significa fijarse objetivos irreales o inalcanzables.

Toda persona que se encuentra en tal estado sufre de una mala autoestima. Hay que decir que el hecho de posponer constantemente para mañana crea un impedimento que proporciona una excusa en caso de que las actuaciones futuras no estén a la altura de las expectativas o deseos.

Esta procrastinación crónica conduce a una pérdida de tiempo y energía considerables. Nada es más agotador que un trabajo cuya realización se pospone continuamente. Por lo tanto, sería importante hacer todo lo posible para salir de la procrastinación.

Psicología de la procrastinación

Asociada inicialmente a un problema de gestión del tiempo, hoy en día, la procrastinación se califica como un problema de orden emocional. En general, un procrastinador es consciente de las tareas o actividades que debería realizar.

Sin embargo, este último tiene dificultades para realizarlas. Por lo tanto, hay una deficiencia entre la acción y la intención. Un procrastinador percibe a nivel inconsciente, cualquier actividad o tarea como una intrusión externa en su estado emocional.

Así, prefiere posponer su realización. Entonces, el procrastinador, aunque es consciente de sus tareas o actividades a realizar, prefiere mantener un estado de ánimo libre de preocupaciones. Además, no es tanto la tarea que este pospone o teme, sino el cambio de humor que ella impone.

La procrastinación es, por lo tanto, un hábito negativo que obliterará toda racionalidad en el individuo. Sus fuentes son exclusivamente emocionales, por lo que es por este lado que hay que profundizar para encontrar soluciones.

Procrastinación positiva

Tenemos diversas razones para procrastinar. La procrastinación a menudo tiene efectos negativos en la vida personal y profesional del ser humano, así como en una organización que trabaja con empleados caracterizados por este hábito. Pero, hay que reconocer que a veces ofrece ciertas ventajas.

  • Con la procrastinación, nunca te aburres

Una persona que pospone para mañana lo que debería realizar hoy, se da cuenta de lo que debería hacer en el momento adecuado. Esto le da la impresión de tener una vida muy ocupada y super organizada. Para ella, todo está claro en su mente.

  • La procrastinación siempre da una buena excusa para evitar algo aburrido

Pareciendo realmente molesto para más realismo, así que es la persona que te propuso una actividad aburrida quien se sentirá mal.

  • La procrastinación te deja tiempo para meditar

Al posponer para mañana tus tareas o actividades a realizar, te ofreces tiempo durante todo el día para meditar y plantearte las verdaderas preguntas de la vida. Y eso podría permitirte acercarte más a la perfección.

Además de esto, la procrastinación también permite hacer surgir nuevas ideas, liberar tu creatividad y también aumentar tu eficiencia en el trabajo.

¿Cuándo la procrastinación se vuelve invalidante?

La procrastinación se vuelve invalidante cuando su frecuencia e intensidad excesivas se convierten en fuente de sufrimiento, ansiedad y conducen a una serie de vicios, a saber, el aumento de la procrastinación, la baja autoestima y la culpabilidad.

Combatir y decir basta a la procrastinación

Es importante acabar con la procrastinación. Siendo un hábito que podría ponernos en retraso con respecto a los demás, dejar de procrastinar nos ofrecerá numerosas ventajas en nuestro trabajo, nuestros estudios, nuestras actividades deportivas, así como en el emprendimiento.

¿Cómo detener la procrastinación?

Aquí hay algunos consejos que te permitirán solucionar la procrastinación. Estos pueden ayudarte a poner fin a la procrastinación en el trabajo, así como en otros ámbitos de la vida.

  • Desglosar tus comportamientos

No estando relacionado con tu personalidad, la procrastinación es un comportamiento que puede provenir de tu infancia o de tu historia familiar. Para tratar la procrastinación, tómate el tiempo para tomar notas.

Escribe entonces, ¿cuándo y en qué circunstancias procrastinas? ¿Cuáles son las razones que te llevan a hacerlo? ¿Y cuáles son tus explicaciones? Tras el análisis de estas notas, podrás dar sentido a tus acciones y recuperar la motivación que te faltaba.

  • Intentar la experiencia

Aunque puede ayudarte, la voluntad por sí sola no te permitirá cambiar. Entonces, añade a esta voluntad la experiencia. Podrás reemplazar un comportamiento ampliando el campo de posibilidades, experimentando. Así, podrás adoptar poco a poco nuevas formas de hacer que te permitirán crear nuevos circuitos.

  • Avanzar paso a paso

En lugar de posponer la realización de esta tarea o actividad para mañana, desglosa la misma y pasa a su realización paso a paso.

Porque, detallar de la manera más simple y precisa cómo debes proceder para llevar a cabo esta tarea o actividad, te permite alejarte de la visión global que te angustia. Así, podrás superar la procrastinación.

  • No fijar la barra demasiado alta

Ya sea en el ámbito de los estudios, el emprendimiento, el trabajo, el deporte u otras actividades, es importante fijarse objetivos modestos y cercanos para ganar confianza.

Porque, los objetivos a largo plazo a veces son poco motivadores en comparación con aquellos a corto plazo. Un fracaso ante una situación debe ser una experiencia para ti y también una fuente de motivación. Utiliza ese fracaso para activar aún más tu dedicación a la realización de tus objetivos.

  • Identificar lo que se tiene que perder

No procrastinar es tomarse el tiempo para visualizar las consecuencias de tu inacción. Incluso puedes hacer una lista de las ventajas y desventajas de procrastinar frente a una tarea o actividad a realizar.

Podrás observar los riesgos que surgen de una vida de procrastinación. Porque, cuando pones conciencia en tus acciones como en tus inacciones, cuando plasmas en papel los costos y beneficios de no actuar, te liberas mentalmente, te aligeras. Y eso permite ver más claramente lo que se deriva.

  • Desarrollar tu atención

Según Jean-Pierre Soulier, la procrastinación es la base de una sensación de estrés, que amplifica tu impresión de dispersión. Posteriormente, esta se reencauza en el momento presente y está en condiciones de pasar a la acción.

El desarrollo de tu atención, por lo tanto, puede hacerse a partir de ciertos ejercicios físicos. En este caso, puedes consultar a un coach para sesiones de coaching sobre procrastinación. Con estos momentos de coaching, podrás entender el origen de tu procrastinación y obtener otros consejos a través de estos diferentes coaches en procrastinación que son expertos en el campo.

  • Apreciar tu noción del tiempo

Hoy en día, con la evolución de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, como Facebook, los tweets, y otros son en su mayoría los elementos que te llevan a posponer para mañana lo que puedes hacer ahora.

A veces, para tareas que conoces bien, tiendes a subestimar el tiempo que necesitas. Por lo tanto, es importante desconfiar de tu propia percepción del tiempo. Porque, tener el control de tu tiempo, permite gestionar mejor tus tareas o actividades.

  • No pensar demasiado

Eres el maestro de tus emociones. Por lo tanto, eres tú quien debe dar un cierto ritmo a tu reflexión.

A estas diferentes sugerencias para superar la procrastinación, podemos añadir el hecho de siempre comenzar por la tarea más difícil, convencido de que es la más importante. También encuentra «iniciadores», evita las distracciones, recompénsate y haz un balance del tiempo.

Sobre el Autor

Gérard Dubois

Gérard vive en un pueblo tranquilo cerca de Lyon y suele escribir por las noches. Se enfoca en desacelerar y apreciar las cosas simples de la vida. A menudo reflexiona sobre la naturaleza, los rituales diarios y el paso del tiempo.